FONACIDE: El paso a un futuro que debemos ver

Alrededor del territorio paraguayo, a tan solo metros de distancia, en nuestros propios barrios, existen niños dando clases en instituciones educativas de condiciones deplorables, que temen porque la estructura de sus colegios se les venga encima en un mal día o que simplemente abandonan las escuelas por la falta de accesibilidad que proyectan.

Esto lleva a cuestionarse… Si existe el Fondo Nacional de Inversión Pública y Desarrollo (FONACIDE) para saldar estos problemas, ¿Por qué no lo vemos reflejado?

Por lo general el manejo del dinero público, sea cual fuere su cometido, es siempre administrado por entes del estado. En teoría, personas por las cuales votamos cada cierto periodo de tiempo aceptando a sus gabinetes de trabajo y creyendo en su correcta gestión. Sin embargo, es innegable que llegados a un cierto punto del contexto histórico en el que vivimos, la creencias y la fe ya no son una opción viable. El porqué es muy claro.

Según el Ministerio de Hacienda, “el FONACIDE es un fondo de desarrollo creado por la Ley N°4758/2012 para asignar en forma racional y eficiente… Refleja las prioridades de la política de desarrollo a largo plazo, como son la educación, la investigación científica, la inversión en infraestructura, la salud y el crédito”. Sin embargo, hoy estudiando nada más un porcentaje destinado a educación, podemos ver que la teoría no es muchas veces reflejada en la práctica.

(Plano de distribución del FONACIDE para la educación)-Fuente: Cuarto Informe MEF 2018, reAcción.

Dando el ejemplo desde casa

Hasta ahora el Municipio de Ciudad del Este es el gobierno descentralizado que más dinero recibió de este fondo, muy por encima de los demás e incluso superando las cifras de los 60.000 millones de guaraníes:

Dejando a la vista montos en los saldos de su cuenta tan exorbitantes que superan por mucho a las transferencias de las ciudades vecinas:

Claro está que estas cantidades de dinero denotarían un cierto impacto positivo en la infraestructura educativa de nuestra ciudad, si tan solo, como ya mencionamos, la teoría viniera acompañada de la práctica. Pero la realidad es que existen escuelas que año tras año sufren el olvido de estos entes, sumidas en la precariedad educativa.

No podemos olvidar que el estado es quien administra todos estos procesos, pero que la ciudadanía es el pilar por el que se sostiene el equilibrio de la democracia, por lo que la próxima pregunta es, ¿qué debemos hacer como ciudadanía?

Aula clausurada de la Escuela Básica Nº 5427 Paz y Esperanza, puesto Nº 1 del listado de urgencias para recibir beneficios del FONACIDE en “Construcción y reparación de sanitarios” en el 2019.

Mirándolo así, los ciclos se repetirían una y otra vez hasta el desahucio y final entierro de estas escuelas en el camino de la ya mutilada educación paraguaya. Sin embargo, no podemos olvidar que el estado es quien administra todos estos procesos, pero que la ciudadanía es el pilar por el que se sostiene el equilibrio de la democracia, por lo que la próxima pregunta es, ¿qué debemos hacer como ciudadanía?

El primer paso se encuentra dentro del mismo proceso de distribución del FONACIDE, una vez que se cumplen todos las instancias enmarcadas por la ley para que el dinero sea finalmente depositado en las Gobernaciones y Municipalidades.

A partir de este paso, se comienza con el proceso de microplanificación en las respectivas instituciones educativas para la inversión ya material del fondo depositado según necesidades prioritarias. La microplanificación es un paso no sólo participativo para la ciudadanía, sino protagónico en el marco de inversión final del FONACIDE.

¿Qué podemos hacer como ciudadanía?

  1. La microplanificación de la Oferta Educativa:

Consiste en que la comunidad educativa de cada institución identifique las principales necesidades que carecen dentro de ella, todas estas dentro de los marcos que cubre el FONACIDE administrado por gobiernos descentralizados:

  1. Infraestructura escolar: este punto cubre las necesidades físicas que se tiene dentro de la institución, como por ejemplo la falta o mejora de las aulas, sanitarios, bibliotecas o pistas formación.
  2. Almuerzo Escolar: parte de la necesidad de brindar este servicio de manera gratuita y nutritiva a los estudiantes.
  3. Infraestructura para el desarrollo: se encarga de los aspectos físicos que mejoren el entorno y brinden mayor accesibilidad a las escuelas, como la puesta de alumbrados públicos, pavimentos en los alrededores, entre otros.

Se tiene tiempo desde abril a agosto para plasmar las necesidades comunitariamente y posteriormente enviarlas a la Coordinación Departamental de Supervisión (CDS), para que con la Dirección de Infraestructura del MEC y los gobiernos locales, decidan cuáles van a ser las instituciones a las que van a beneficiar con el aval del Consejo Departamental de Educación (CDE).

La microplanificación es un paso no sólo participativo para la ciudadanía, sino protagónico en el marco de inversión final del FONACIDE.

Todo esto se estudia mediante un listado de priorización que hacen comparando las necesidades de todas las instituciones y midiendo hasta dónde se pueden ejecutar con el dinero disponible. Es en este punto donde ingresa uno de los grandes mitos de este fondo:

En teoría, participan de la microplanificación directivos, profesores, madres, padres y estudiantes pertenecientes a la comunidad educativa, con el apoyo del representante de infraestructura y/o de nutrición del municipio. Todo esto para garantizar que las necesidades a ser solicitadas respondan realmente a las problemáticas, asegurando el protagonismo de todos en la correcta inversión del FONACIDE.

Claro… Todo esto es cómo funciona la ley dentro del marco jurídico, pero nos pasamos repitiendo, ¿por qué no lo vemos reflejado?

La realidad es algo más lejana que esto.

Esta realidad la vivimos cada año en las instituciones educativas, incluso siendo partes de comisiones estudiantiles como Centro de Estudiantes o el Consejo de Delegados. En muchas ocasiones es realizada por parte de los directivos, para “agilizar” el proceso. En otras es simplemente por el desconocimiento que tiene la comunidad educativa para realizarlo de la forma debida, siendo una de los mayores problemáticas existentes con respecto al FONACIDE: El desconocimiento.

No es solo un hecho más dentro de este proceso, sino un alarmante dato ya que impide incluso la propia de seguridad de los que deberían ser beneficiarios de que en realidad serán atendidas sus necesidades.

“Ni siquiera las organizaciones estudiantiles saben bien cómo se maneja FONACIDE”., mencionó en su momento Daysi Marín, estudiante del Colegio E.M.D. Profesor Atanasio Riera durante el 2017, uno de los colegios públicos más grandes de Ciudad del Este, el municipio más beneficiado por el fondo, notándose la precaria noción que tiene la ciudadanía de qué es lo que tiene derecho a recibir o no del estado.

Durante el año 2018, la organización “reAcción Paraguay” descubrió que tan solo en el año 2013, en los inicios de esta ley se dio una extraña diferencia entre las transferencias del Ministerio de Hacienda al Municipio de Ciudad del Este en el marco del FONACIDE durante el año 2012 (2.737 millones de guaraníes), y el saldo disponible a inicios del siguiente año (1.577 millones de guaraníes). Finalmente hubo un faltante de casi 1.200 millones de guaraníes que el día de hoy, 7 años más tarde, no tiene justificación ni respuesta de parte de los responsables.

Entonces, ¿qué clase de control se tiene antes estas situaciones? ¿No debería actuar la autoridad pertinente del estado por estos hechos? Lastimosamente, sigue sin ser así.

No contamos con un sistema adecuado de control de estado hacia este fondo, ya cumplimos nuestros roles dentro del proceso oficial del mismo y aún así, nos siguen impidiendo el paso hacia un futuro que al parecer no veremos.

No obstante, aún queda algo que podemos hacer…

La idiosincrasia paraguaya se vio terriblemente afectada a lo largo de su historia por el marco socio-cultural que construyó una dictadura opresora que asumió el poder durante 35 años (1954–1989) hace tan solo 30 años. De ahí proviene la mayoría de la población adulta dela actualidad, quienes fueron educados bajo el régimen del miedo, educándonos a nosotros por consecuente. Extendió un expediente terrorífico de desaparecidos, exiliados, ejecutados, apresados sin justificación, entre otras atrocidades que dejaron enmarcada a la sociedad de nuestro país, principalmente, el miedo irracional a reclamar nuestros derechos.

Afortunadamente, debemos entender que no solo el gobierno es lo que sostiene un país, sino que, dentro de la democracia, la ciudadanía es quien enmarca el equilibrio de un estado como velador para la mejora de nuestra situación, todo esto aplicable a la educación. Lo que nos lleva al segundo punto de nuestro deber: ser nosotros mismos los contralores de estos procesos, en este caso, del FONACIDE.

2. El monitoreo ciudadano:

Hasta hace unos años era imposible pensar siquiera en reclamar ciertos datos del estado para hacer una revisión de nuestra situación en el marco del FONACIDE y otros fondos públicos, sin embargo, gracias a la Ley N° 5282/2014 “Del libre acceso ciudadano a la información pública y transparencia gubernamental” ahora es posible. Mediante la ley se se insta al estado estar abierto a publicar información competente al ciudadano, se puede realizar un monitoreo completo desde el mismo dispositivo por el cual está leyendo este artículo.

“¿FONACIDE? ¿Eso se come o qué es?”

Respuesta de un alumno de Nivel Medio a la pregunta, “¿Sabés qué es el FONACIDE?”

El conocimiento y el posterior monitoreo de estos procesos son cruciales en estos tiempos en donde, si bien ya no se forman guerras a la luz del sol, se construyen masas de corrupción a espaldas de la humanidad. En estos tiempos donde la línea divisoria entre la clase política y ciudadana ya yacerá entre los suelos por el suspirar del pueblo, desde las casas de madera, desde los colegios caídos y desde los maestros soñadores que luchan sin poder ver una mejor educación para todos.

Podemos visitar sus escuelas, reclamar en comunidad, solicitar toda la información precisa sobre la situación y actuar en consecuencia para que nuestro futuro ya no muera en esas calles y se formen como profesionales responsables del crecimiento de la sociedad.

¿Por qué no hacer honor al verdadero significado de “política” y democracia?: Lo que podríamos resumir en participación ciudadana, y luchar por nosotros y para nosotros. Entonces, ¿seguiremos siendo personas que pierden incluso el presente por confiar en la esperanza, o seremos aquellos actores políticos que necesitamos para construir nuestro futuro?

Rodrigo Paniagua (18 años), voluntario de Periodismo ParaguaYOite. Ganador del segundo puesto en la categoría Cuentos de la Edición 2018 del concurso de cuentos cortos y poesía “Padre César Alonso de las Heras” de la Editorial En Alianza. Community Manager de Informate UNE.

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Rodrigo Sosa
Editor/Coautor

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